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Guitarras de Jazz

Construyendo una vitrina para las guitarras.

octubre 2, 2015

Por una vez no voy a hablaros de guitarras o amplis, hoy voy a saltarme el guión y hablaros de muebles, de un armario. No es un armario cualquiera, es más bien un armario-vitrina y, eso si, es para guitarras.

45.- Vitrina acabada

Hace tiempo que quería hacer un armario-vitrina para tener todas las guitarras, o parte de ellas, a mano y no tener que estar sacándolas y guardándolas en el estuche cada vez que quería tocar una.
Hasta hace poco he estado usando un pie para cinco guitarras, pero eso tiene sus desventajas. La primera es que se llenan de polvo y hay que estar limpiándolas continuamente, la segunda es que están totalmente expuestas a los cambios de temperatura y de humedad. La tercera y más peligrosa es que cuando mi hijo de un año entra en la habitación… puede hacer una demolición masiva en cualquier momento.

Ya llevaba tiempo rondándome la idea de hacer una armario guitarrero y una tarde encontré en un contenedor de obras un par de ventanas viejas de madera y se me encendió la bombilla. La verdad es que más que viejas estaban hechas polvo, pero como sabía los milagros que puede obrar un buen cepillado no me importó mucho.
Eran realmente más grandes de lo que yo tenía pensado, pero bueno, aplicando la máxima de mi abuela cuando cocinaba “más vale que sobre que no que falte” las agarré y me las llevé a casa.

Realmente, ahí empezó este reportaje sobre el armario-vitrina para guardar guitarras, en un contenedor de escombros. Partiendo de esa base solo podemos mejorar.

Así estaban las ventanas cuando las rescaté:

1.- Restauración ventanas 2.- Restauración ventanas 3.- Restauración ventanas 4.- Restauración ventanas

Y así quedaron después del lifting  y el cepillado:

5.- Ventanas restauradas

Creo que habría costado menos hacerlas nuevas desde cero, pero ya estaba hecho. Una cosa menos.

Bien, ya tenemos las ventanas, ahora solo falta un pequeño detalle, el mueble.

El ancho de las ventanas es de casi 70 cm. así que la vitrina-armario iba a medir alrededor de 1’5 metros. Van a caber muchas guitarras.

Para la estructura use listones de 4’5×3 cm. porque estaban en oferta en una macro-ferretería que iba a cerrar y donde compré prácticamente todo el material necesario al 30% de su valor real. Vaya potra!.

Como mis nociones de carpintería son básicas, casi nulas, todo el montaje fue a base de tornillos en lugar de esos ensambles en espiga tan seguros y curiosos que hacen los carpinteros. He gastado entre 130 y 150 tornillos de 8 y 5 cm. creo recordar, un disparate. Al taladrar cada agujero para tornillo le hice un avellanado para enmasillar después y que no se vieran las cabezas.

Eso si, además de atornillado va encolado, para que se quede bien estable. Al principio usé cola para instrumentos Titebond -como se ve en alguna foto- porque no tenía otra, pero luego compré cola blanca normal, mucho más barata y fácil de conseguir que el Titebond.

Primero monté los dos laterales y luego los uní con los largueros de abajo.
Así va quedando la estructura:

7.- Estructura a medias 6.- Estructura a medias8.- Estructura a medias9.- Estructura a medias

En la parte de arriba, la que iba a ser el frontal, uní dos largueros para que quedara la medida justa de las ventanas y que además tuviese la altura suficiente para poder meter hasta un bajo sin que tocara el techo del armario.

10.- Estructura terminada 11.- Estructura terminada

Con la estructura acabada empecé a plantearme cómo iba a poner los cajones. Contemplé la posibilidad de poner unas guías telescópicas pero era caro y aparatoso, así que opte por el  sistema más simple que existe, dos maderas para que el cajón se deslice sobre ellas y unos tacos para que hagan tope y no se vayan hasta el fondo. Sencillo y funcional, se abren y cierran perfectamente y con eso basta.

Los cajones fueron cosa fácil, solo les tuve que pegar una chapa de pino en el frontal, que siempre luce más que el aglomerado a palo seco. A los laterales les hice lo mismo.

13.- Estructura con cajones 12.- Estructura terminada14.- Estructura con cajones

Probando y ajustando la base. Ya va pareciendo algo.

15.- Estructura con cajones

En un principio iba a ser rectangular, todo a 90 grados, pero me pareció que se quedaba muy soso y le hice un “mascarón de proa” para adornar la parte de arriba.

16.- Cabezal 17.- Cabezal 18.- Cabezal

Este “mascarón” solo va encolado ya que no tenía que soportar peso ni nada. Aquí con las gatos presionando.

19.- Pegando cabezal

Tiene una forma que le puede resultar familiar a más de uno, sobre todo al que tenga una Gibson. Es el dibujo del contorno final de las palas de Gibson hecho a escala. Las dos “efes” las copié de mi Guild. El agujero ovalado del centro es una chorrada que se me ocurrió en el último momento y que no hizo más que complicarme la vida.

En los laterales también coloqué unas maderitas para darle volumen al frontal.

20.- Pegando laterales 21.- Pegando laterales 22.- Cabezal y laterales pegados y lijados

Bueno, ya va tomando forma la cosa.

El siguiente paso era lijar todo para arreglar los pequeños escalones y dejar preparado para barnizar.

Al barnizar debía conseguir un tono lo suficientemente oscuro para que disimulara la masilla que tapa el avellanado de los tornillos.

Así quedó después de la tercera mano de barniz y así se iba a quedar.

23.- Barnizando (3ª mano) 24.- Barnizando (3ª mano) 25.- Barnizando (3ª mano) 26.- Barnizando (3ª mano) 27.- Barnizando (3ª mano)

Es más rústico de lo que yo pretendía pero bueno, es lo que tiene aprovechar la laca que tienes de pintar los muebles de la habitación. Así está conjuntado con las estanterías y las sillas 🙂

Ahora faltan las cosas más pequeñas y que me tenían preocupado desde el comienzo de la obra. La primera es la balda donde se van a apoyar los mástiles de las guitarras. Después de tomar medidas veinte veces y marcar todo a lápiz, pasé la fresadora para hacer los huecos. Así quedó:

28 .- Balda apoyo 29.- Balda apoyo

Con unas barras para cortinas y unos tacos de pino preparé lo que iba a ser el apoyo básico de las guitarras.

30.- Barras de apoyo 31.- Barras de apoyo

Esas púas que lleva clavadas en los laterales es para cuando las barnice no mancharme los dedos, parece una tontería pero ayudan mucho.

Unas pruebas para ver que todo cae en su sitio.

33.- Balda pre-colocada

Noté que al ser la balda de pino y poco grosor quedaba un poco endeble y se podía partir en los sitios donde las hendiduras tenían menos separación (extremo derecho). La distancia entre cada hueco es de 10 a 12 cm. para que quepan bien guitarras de caja sin tocarse, pero donde van las eléctricas sólidas tienen 5-6 cm y estas parte son muy frágiles, un golpe seco y se va a tomar por saco. Decidí ponerle unos refuerzos por la parte de abajo, que quedaban invisibles al mirar desde arriba. Así quedó una vez barnizada:

32.- Balda de apoyo con refuerzos

Ahora queda reforzada en sus partes más débiles, ya no hay peligro de romperla con un golpe accidental.

Esos dos codos que van a soportar el peso de la balda los hice con un trozo de madera que sobró de la propia balda y estoy especialmente orgulloso de su acabado, a base de escofina y lija.

En un momento de iluminación se me ocurrió colocar unas cuerdas de bajo como adorno en el agujero ovalado del “cabezal”. Maldita sea la hora, cortar con cuchillas el pino a contra veta es una pesadilla. Menos mal que por lo menos es blando.

34.- Adorno de cuerdas de bajo

Al final está gracioso y hasta suena si pasas la púa por las cuerdas.

42.- Vitrina acabada

Ya estaban listos todos los pequeños detalles, ahora tocaba poner los cristales. Para las puertas no había problema, estaban preparadas para cristales, pero en los laterales había que poner junquillos en los dos lados, de forma que cada lateral llevaba ocho, más cuatro de cada puerta, en total eran 24 junquillos y todos a medida, que hay alguna falsa escuadra por ahí.

Aquí recién barnizados.

35.- Junquillos para cristales

Fue fácil y todo cuadró a la primera. Tapizar los tablones del fondo también fue fácil y rápido.

Aunque el corte de la tela no sea recto, eso no se va a ver. Va encolada con cola de contacto y grapada.

36.- Tapizado del fondo

Para terminar solo quedaba colocar las “ventanas” con unas bisagras de piano que había encontrado en oferta en la ya difunta hiper-ferretería.

38.- Bisagra de piano 39.- Bisagra de piano

Un pequeño detalle, un protector blando en las ranuras donde iban a ir los mástiles de las guitarras. Ese cacharro blanco es un termómetro-higrómetro, para controlar la temperatura y la humedad dentro de la vitrina. Como podéis ver, en ese momento marcaba el 60% de humedad, el máximo que se debe permitir, pero normalmente está por debajo de 60.
Los cambios de temperatura y humedad siempre son inferiores y más lentos en el interior de la vitrina que fuera. Se mantiene bastante estable.

37.- Protector mástiles

Y dos meses y medio después de empezarla… ya está lista!!

40.- Vitrina acabada 41.- Vitrina acabada 43.- Vitrina acabada 44.- Vitrina acabada 45.- Vitrina acabada

Entre el color nogal oscuro de la laca y los golpes que le he ido dando mientras lo hacía, su aspecto es más de mueble restaurado que de recién hecho. La verdad es que eso no me desagrada, más bien lo prefiero así.

No pude resistir la tentación y le coloqué en el interior una tira de leds de esos que pueden cambiar de color. Alguna noche la enciendo y flipo, sobre todo si la pongo en rojo, crea en la habitación un ambientazo de puticlú muy jazzero y agradable.

46.- Vitrina iluminada

 

Sin duda es un trabajo que se puede mejorar mucho y si construyese otra vitrina-armario, cosa que ya os puedo asegurar que no haré, saldría mejor, pero aquí queda esta.

Ahora tengo que pensar que haré con los estuches de las guitarras.

 

Saludos.

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