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Guitarras de Jazz

Gretsch Synchromatic Jr. G-3900

febrero 28, 2018

Hoy vamos a probar esta pequeña y exótica Gretsch, una archtop coreana descatalogada y difícil de encontrar.

Bajo la denominación “Historic Series”, Gretsch fabricó un sinfín de modelos -más de cincuenta- desde mediados de los 90 hasta 2003 año, en que FMIC (Fender) adquirió los derechos de producción y comercialización de esta marca. Una de las primeras medidas que tomaron, haciendo uso de sus flamantes derechos, fue parar en seco la producción de las eléctricas de esta serie por dos razones. La primera y principal es que no era suficientemente rentable. La segunda, no reconocida por los nuevos amos, era que estos instrumentos tenían una calidad y un precio demasiado altos para ser la gama económica, por ejemplo, esta guitarra que estamos viendo tenía un P.V.P. en catalogo de 1.100 dólares, y hace quince años ese dinero valía bastante más que ahora. Tenían además estas guitarras una pega añadida, y es que no se podían considerar gama baja pero tampoco profesional, estaban en terreno de nadie y eso las hacías poco comerciales.

Un año después, en 2004, la renovada Gretsch presentó los nuevos modelos “Electromatic”, sustituyendo a la “Historic Series”, y estos sí que eran gama baja de verdad y ocupaban el nicho de mercado que tenían que ocupar. Y efectivamente, han batido records históricos de ventas con el modelo 5120, que es de lo que se trataba, aunque eso si, al antiguo modelo “Electromatic” de los años 50 ya no se le limpia el nombre ni con salfumán.

Pero volvamos a la “Historic Series”. Como decía antes, se construyeron muchos modelos, pero muy pocos pensados exclusivamente para el jazz, aunque también es lógico, ya tenía bastantes problemas financieros Gretsch como para ponerse a hacer guitarras para los cuatro gatos jazzeros, que aunque en USA hay alguno más que aquí, proporcionalmente tampoco son muchos. Aún así las hicieron y esta que vamos a ver es una de esas pocas.

La G3900, cuyo nombre completo es “G3900 Synchromatic Jr.”, fue presentada en el catálogo de 1999 y fabricada solamente hasta finales de 2001. Está inspirada en la antigua “Synchromatic 400”, aunque solamente cogieron de esta lo más vistoso de su diseño.

Esta es una Synchromatic 400 de 1940:

(foto sacada de http://www.vintage-guitars.se)

Hay dos modelos casi iguales a la G3900: la G3905, que es igual pero algo más lujosa, con los herrajes dorados y nácar sintético en el binding del cuerpo, pala y golpeador, y la G3967, con cutaway florentino y pintada en dorado metalizado. Las dos llevaban pastilla flotante y controles en el golpeador.

(Fotos sacadas de Gretsch-Talk.com)

Pese a su nombre, la “Historic Series” es históricamente incorrecta, a más no poder. Fueron cogiendo un poquito de aquí, otro de allá y la verdad es que crearon un híbrido bastante resultón. Los guitarristas puristas americanos de la época tuvieron que echarse las manos a la cabeza cuando vieron el “Frankenstein” resultante, y encima “Made in Korea”, con lo nacionalistas que son los adoradores de Gretsch.

Muchas de estas guitarras, como esta que nos ocupa, se fabricaron en la hoy afamada factoría de Peerless.
Esta tiene el número de serie GP00010547 y la forma de interpretar este dato es la siguiente:

GP o KP = Peerles Corea
00 = año 2000
01 = mes 1 (enero)
0547 = guitarra 0547º construida ese año.

Como podéis ver, no se lee “Made in Korea” por ningún lado, además intentaron disimular poniendo en la etiqueta la dirección de Gretsch en Sabannah jeje, muy cucos.

 

CÓMO ES

Nada más ponerme la guitarra encima, lo primero que noté es que su tamaño me resultaba especialmente cómodo y familiar. Se la he dado a probar a varios guitarristas y todos coinciden en la suma comodidad de este pequeño cuerpo. Sus dimensiones (15″) son prácticamente las mismas que las de una guitarra española, aunque con algo menos de cintura y 7’5 cm. de profundidad de caja. Con este tamaño es ideal para tocar sentado, además es muy ligera, pesa 2’45 Kg.

El mueble es de una construcción limpia e impecable, también en el interior de la caja, donde no hay ni una gota de cola fuera de sitio, algo de lo que no pueden presumir algunas otras mucho más caras.

Todo el cuerpo es de contrachapado de 5 piezas, dos gruesas y tres finas, el grosor total es de 5 milímetros. La capa externa es una lamina de arce sin rizo de un grosor mínimo, como suele ser habitual. Esta lacado con poliuretano, pero una capa muy delgada.

El refuerzo interno son dos barras en paralelo, como es tradición en Grestch. Toda la caja va perfilada con bindings por delante y por detrás.

Hay varios elementos en el cuerpo de esta guitarra que llaman la atención y que están sacados de la Gretsch Synchromatic 400, los que comentaba antes: las efes, el puente y el golpeador.

Las dos aberturas, tradicionalmente con forma de efe, son llamados en este modelo “ojos de gato” o “cats eyes”. Me recuerdan un poco a las Rickenbacker.

El golpeador es más largo de lo normal y eso ha venido bien para colocar los potes de volumen y tono un poco más lejos del radio de acción de la mano derecha, para que no los movamos sin querer mientras hacemos una rítmica movidita.

A la curiosa forma del puente, conocido con el nombre de “Synchromatic”, se le atribuyen cualidades casi mágicas. Se supone que esa prolongación escalonada que tiene en la parte de los bajos, al igual que la parte más fina de las agudas, sirve para equilibrar el sonido. Mejor pongo la explicación de la página de Gretsch, que si lo digo yo no os lo vais a creer: “El puente está graduado para proporcionar un contacto progresivamente más amplio entre la vibración de las cuerdas y la parte superior de la caja de resonancia. El resultado es un perfecto equilibrio armónico entre las cuerdas agudas que vibran rápido y las cuerdas graves, de vibración más lenta.” 
Aparte de eso, es bonito, o al menos a mi no me desagrada. Está bien hecho y ajusta al milímetro con la tapa. Tiene un trozo generoso de palosanto en la base y la compensación para las cuerdas está hecha con bastante buen criterio, no como en otros puentes -la mayoría- que es exagerada.

El cordal es metálico y con la “G” de la marca. Este cordal se suele ver en nuestros días en algunas Gretsch de gama alta, exactamente igual pero un poco más grande. En las “Historic Series” que no llevaban Bigsby era normal encontrarse estos cordales en dos tamaños, el pequeño en las guitarras de 15″ y el grande en las de 16″.

Los enganches son los típicos de Gretsch, para dejar la correa puesta siempre, algo que a mí me parece un autentico coñazo, principalmente porque todas mis correas llevan enganches de seguridad y no las puedo usar aquí. Esa rosca que hay en el cordal, donde va enroscado el “tambor” clásico de Gretsch, va atornillada a la madera del taco interno del fondo de la guitarra, y se puede sacar sin necesidad de quitar el cordal. Ampliando la foto de abajo se ve una cruz en el final del “tornillo”, esta muesca es para un destornillador Philips, basta con tener la herramienta adecuada y desenroscar el tornillo raro ese y colocarle el enganche que queramos. (Gracias a “Calambres” de guitarrista.com  por la información sobre ese tornillo raruno, os dejo un enlace a su muy interesante página de DIY y cosas guitarriles:http://www.pisotones.com/Articulos/Nuevo.htm)

El diapasón es de palosanto, con radio de 12″, lleva binding y los marcadores son los clásicos “half-moon” de Gretsch. El tono violaceo que tiene este palosanto en las fotos es por un efecto de la luz, realmente es marrón.

El perfil del mástil es en “C” y tirando a fino pero sin exagerar, me resulta muy cómodo. El mango tiene la pala encolada con el sistema “scarf joint”, muy común en las guitarras asiáticas por el ahorro de madera que representa.

Una de las sorpresas desagradable que me llevé con esta guitarra es que los trastes no estaban equilibrados y no había forma de conseguir una acción de cuerdas baja sin que trasteara. Después de hacerle un limado de trastes la acción quedó cómoda y sin trasteos. La altura de la primera cuerda en el traste 12º es ahora de 1’3 mm. y la sexta 1’6 mm., que para un calibre de 0’013 ya es suficientemente bajo y no hay peligro de romperse los dedos. El tiro es corto, de 24 3/4″, tipo Gibson.

La cejuela original tiene 43 mm. de ancho y es de hueso sintético, aunque en esta guitarra ha sido sustituida por una de hueso que, dicho sea de paso, está ajustada al límite, quedando las cuerdas en el primer traste casi pegadas sin trastear. El conjunto del mástil es de una comodidad absoluta.

El diseño de la pala es totalmente atípica de Gretsch y su forma evoca las palas de Benedetto. La tapa del alma es tamaño XL, desproporcionadamente grande en relación a la pala, y porta la leyenda “Historic Series”, aunque en esta guitarra se perdió dicha tapa y esta que lleva se la hice yo (respetando las medidas originales). Da el pego.

Las clavijas no llevan marca, son tamaño mini y con las palometas metálicas y ovaladas. Tienen un ratio de 1:14 y funcionan correctamente.

 

CÓMO SUENA

Al llevar una pastilla flotante y los controles en el golpeador, la tapa está libre de peso y vibra con total impunidad produciendo un sonido acústico con un volumen desproporcionadamente alto para su pequeño tamaño, aunque carente de los matices y riqueza tímbrica que produciría una tapa de madera maciza. Tiene casi tanto volumen como una acústica pequeña, más que suficiente para tocar en casa sin necesidad de recurrir al amplificador. Con unas cuerdas de bronce sonaría como una acústica, de hecho es eso, una acústica pequeñita con agujeros en efe y tapa arqueada. Algunos guitarristas usan cuerdas de bronce en este tipo de guitarras, aunque para eso hay que ajustar los 6 tornillos de la pastilla ya que no responden igual que las de níquel al amplificarla.

La pastilla es una mini humbucker flotante Gretsch con una salida de casi 11 K y va atornillada al mástil con el sistema clásico de dos patillas y cuatro tornillos. La desmonté para echarle un vistazo. Va bien encerada y se ve la doble bobina debajo de la tapa metálica.

También desmonté el golpeador para repasar la electrónica porque ocurrían cosas raras, el potenciómetro de volumen no era progresivo y el tono solamente funcionaba cuando el volumen estaba al máximo, al bajar un poco el volumen se anulaba el tono y se abría entero. Me encontré con esto:

Dos potes Alpha de 500 K, uno lineal y otro logarítmico pero puesto al revés, así que lo desarmé todo y, exprimiendo al máximo mis escasos conocimientos de electrónica para guitarristas, lo volví a soldar haciendo un circuito standard con el pote lineal en tono y el logarítmico en volumen, conecté la guitarra al ampli para ver si sonaba y… alehop, funcionó!.

El sonido de esta guitarra amplificada es más gordo de lo que esperaba, tiene unos buenos medios, aunque los graves son más bien pequeños y los agudos, sin ser estridentes, están muy presentes, algo que no termina de ser de mi agrado ya que tengo el oído acostumbrado a las humbuckers. Su sonido es perfecto para acompañar swing al estilo de Freddie Green, no embarulla y se oyen todas las notas con claridad. Las cuerdas que lleva son unas D’Addario Pure Nickel de calibre 0’012-0’051, con la primera y segunda cambiadas por un 0’013 y 0’017 respectivamente.

Aunque la pastilla que trae de serie no es especialmente mala, creo que una single tipo Charlie Christian sería perfecta para esta guitarra y le aportaría mucho, es un cambio que no descarto hacerle en el futuro, aunque solo sea por curiosidad. Lo bueno es que resulta muy poco aparatoso cambiarle la pastilla, comparándola con las archtop que llevan el cableado interno.

Aguantó bien la prueba del volumen, tocando fuerte a un metro y medio del ampli no se acoplaba, aunque estaba al límite, pero se portó bien la pequeña. Con pastilla flotante y guitarra de caja, ni me molesté en probarla con distorsión, sencillamente no está hecha para eso.

Para la prueba de sonido usé un Polytone con cono de 15″ que aportó los graves que le faltaban a la pastilla y a la guitarra en general, algo normal teniendo en cuenta que lleva una mini humbucker y tiene un mini cuerpo.

 

CONCLUSIONES

Esta guitarra es una buena opción para aquellos que quieran tantear el mundo de las archtops con pastilla flotante sin gastar un dineral. Obviamente no es una guitarra que valga para cualquier estilo, pero se puede tocar jazz de todo tipo con este instrumento y con cuerdas de bronce se puede usar casi como una acústica, aunque donde realmente destaca es en el jazz clásico y las rítmicas swingando a negras.

El único problema es que está descatalogada y no es fácil encontrarla de segunda mano.

 

RESUMEN DE DATOS TÉCNICOS

  • Caja: 15″. Tapa, aros y fondo de laminado con binding simple.
  • Ancho: 7’5 cm. en los aros
  • Mástil: Arce con “scarf joint”.
  • Diapasón:
  • Escala: 24 3/4″
  • Radio: 12″
  • Clavijas: Genéricas con palometa pequeña redonda.
  • Trastes: 20 medium.
  • Pastillas: Mini humbucker flotante Gretsch.
  • Controles: Volumen y tono en el golpeador.
  • Puente: Flotante Syncromatic de palosanto.
  • Peso: 2’450 Kg.

 

VÍDEO

Tarjeta de sonido Audient ID22.
Grabado con micro SENNHEISER MD441
Sonido sin procesar.
Audio en MP3, a 192 kbps. Es aconsejable escucharlo con auriculares, si no tienes unos buenos altavoces en tu PC.

 

 

 

Unas cuantas fotos más.

 

 

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Esta guitarra que hemos visto, es la primera de unas cuantas archtops que tengo por casa hace tiempo y no encontraba el momento de hacerles sus reviews, con tanta guitarra distinguida que ha pasado por mis manos en los últimos meses. Procuraré ser imparcial y hablar de sus virtudes y defectos, aunque son de mi propiedad y obviamente las he escogido porque me han convencido.

 

Salud y felices y prósperos bolos de 2018!

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