Saltar al contenido
Guitarras de Jazz

Sobre los amplificadores de Jazz.

abril 6, 2014

¡Hola a todos!

Voy a empezar a presentar revisiones de amplificadores en este blog, en una nueva sección que se va a llamar “AMPLIFICADORES”, haciendo un alarde de imaginación, y me gustaría comentar un par de cosillas antes de abordar la primera review.

En primer lugar, me gustaría dejar bien claro que el amplificador de jazz no existe (y olé!). Voy a intentar razonar semejante disparate.

Esto es algo de lo que me he dado cuenta con el paso del tiempo y después de probar muchos amplificadores de todo tipo.
Más de una vez me ha sorprendido gratamente un amplificador de válvulas que estaba encasillado en otro estilo de música totalmente diferente, como un Marshall o un Vox, y con el que he obtenido un buen sonido para jazz, mientras que a otro que se le consideraba más apropiado, he sido incapaz de sacarle un buen tono.

Unas pocas marcas se dedican exclusivamente a fabricar amplificadores apropiados para jazz, como Polytone, JazzKat, Henriksen y no conozco más. Son la micro minoría que confirma la regla.

Otras marcas se han hecho un hueco en este pequeño mercado creando modelos concretos destinados a este estilo, como Evans con su RE-150, Rivera con el magnífico Suprema Jazz 25, Roland con los archiconocidos Jazz Chorus, el mítico fabricante Kendrik con el lujoso Jazz Amp, Fender con su Jazz Master, etc, etc.

Algunos han llegado de rebote, fabricando amplificadores para guitarra acústica o contrabajo, de repente se han encontrado con que resulta que les gustan a los guitarristas de jazz, como son los casos de AER con el Compact 60 o Acoustic Image con el cabezal Clarus, quien se lo iba a decir! Yo creo que es por el peso, que somos muy cómodos 🙂

En fin, que hay más amplis que longanizas!

Un amplificador válido para jazz solo debe tener un sonido limpio que nos guste. Si es de válvulas también debe tener un buen umbral de limpio para no saturar antes de tiempo. Partiendo de esa base, tendremos cientos de amplificadores para probar y puede que alguno esté esperándonos en la tienda de la esquina, sin necesidad de ir más lejos, aunque sea de la marca Acme.
Como los guitarristas somos así de fetichistas, hasta que no veamos en el escenario a Pat Metheny con un ampli Acme no repararemos en él.

Recuerdo la sorpresa de un amigo que tiene una academia de música en Madrid cuando, aprovechando que un reconocido guitarrista de jazz estaba de gira por España y se encontraba esos días en la capital, lo contrató para dar una master class en su academia. El plan era dar la clase por la tarde y después un concierto en la academia por la noche. Llegada la hora del concierto, mi amigo le preparó todo ilusionado su Koch Studiotone para que tocara con él y el reconocido guitarrista después de probarlo, le dijo que prefería el que había usado antes en la master class, “ese pequeño de transistores”.
El “reconocido guitarrista” era Jonathan Kreisberg y el amplificador que estaba solicitando en lugar del Koch era un Harley Benton!!!

Podría citaros más de un caso curioso como este.

No todos tenemos los mismos gustos, lo que a uno le sirve y le puede parecer lo mejor, otro lo puede rechazar porque no se adapta a sus necesidades o en el caso de Jonathan, posiblemente porque no tenía tiempo para conseguir un buen sonido con ese amplificador (como propietario de un Studiotone, quiero creer eso).

Mis opiniones sobre los amplificadores que os vaya presentando no son más que eso, mis opiniones. Pueden ser más objetivas unas veces y menos otras.

Por supuesto, también cuenta mis gustos personales sobre “cómo debe sonar una guitarra de jazz”.
Para mí el sonido ideal de una archtop es oscuro y con agudos pastosos, pero entre mis amistades musicales, hay quien prefiere un sonido más brillante y menos denso… ya estamos con la cuestión de gustos! Pero así es.

Otra cosa a tener en cuenta en las futuras reviews es la calidad de audio de las grabaciones.

Procuraré grabar siempre con un par de micros de calidad. Actualmente grabo con un Rode NT2 y un Sennheiser e906, con los que consigo unos resultados decentes, a veces sustituyo el Rode por un Shure SM57, peeeeero…  por mucha calidad que le demos, nunca va a sonar una grabación en MP3 escuchada por los altavoces de un ordenador o aunque sea con auriculares, repito NUNCA va a sonar como en directo, por muy bien que se grabe.

El mejor sonido que se consigue de un amplificador es cuando el proceso altavoz-oreja no se interrumpe, o sea, en directo. Si “procesamos” el sonido pasándolo por micrófonos, lo digitalizamos al grabar con un ordenador, aunque sea en formato wav, luego lo pasamos a MP3 y después lo subimos a Youtube… creo que resulta evidente que no va a sonar igual.
Dicho esto, aclaro que la edición del sonido en los test que haga aquí es nula, no toco nada para que suene mejor, incluso la reverb que suena en las demos es la que sale por el ampli.

También quería decir que mi punto de vista es el de un guitarrista, nada más.
Si buscas datos técnicos de un amplificador o eres entendido en electrónica, puede ser que eches de menos algún esquema o alguna explicación más técnica. Eso está lejos de mi alcance, mis conocimientos de electrónica se quedaron en soldar un jack para arreglar un cable y poco más, así que no me meteré en esos berenjenales.

En fin, avisados estáis!

Salud y bolos!

A %d blogueros les gusta esto: