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Guitarras de Jazz

Guild X-175B (1975)

junio 21, 2018

Esta rubia americana lleva sus 43 añitos muy, pero que muy bien.

Cuando empecé a escribir este blog, hace ya cuatro años, la primera review que hice fue sobre mi guitarra favorita y principal caballo de batalla, una Guild X-170 Mini Manhattan que aún sigue conmigo dando guerra. Pues bien, hoy os presento a su hermana mayor: la estupendísima X-175 Manhattan, otra Guild que he adquirido recientemente. Esta en concreto también se conoce como X-175B (B de Blonde).

Este modelo empezó a fabricarse en el año 1954 y se estuvo produciendo durante treinta años. Las guitarras fabricadas hasta 1962 venían equipadas con dos pastillas singles Franz, y ese año cambiaron a dos humbuckers HB1 hasta el final de su producción en 1984. Fue sustituida en el catalogo por el modelo X-170, antes citado, más apropiado para los nuevos tiempos y estilos que se iban imponiendo. El modelo X-175B, en acabado natural o blonde, solamente se fabricó hasta 1976, y son por tanto más difíciles de encontrar.

El ejemplar que probaremos hoy fue manufacturado en 1975 en Westerly (Rhode Island), donde fabricó Guild sus mejores guitarras desde 1966 hasta 1991, año en que Fender “salvó” la marca de la desaparición por bancarrota comprándola. En 2013 el modelo X-175 volvió al catalogo de la renovada Guild-Fender, pero ahora se fabrica en Corea y, como podréis imaginar, no tiene punto de comparación con las originales, aunque estéticamente da el pego. No sé que es mejor, si dejar desaparecer una marca emblemática como Guild o comprarla y convertirla en una caricatura de sí misma, como hicieron con Epiphone e incluso han hecho consigo mismo.

Esta archtop no es nada ostentosa, se puede decir que es la versión modesta de la Guild X-500, esta no tiene ébano en el diapasón, ni nácar y madreperla, ni herrajes dorados, pero tiene lo que hay que tener: es funcional cien por cien y está hecha para rendir como un instrumento profesional, pero con un precio contenido.

Su tasación actualmente es ridícula, sobre todo si comparamos con el precio de las Gibson (Q.E.P.D) de esta época, pese a que los 70 no fueron precisamente los mejores años de fabricación de la mítica marca.

Aunque es el modelo X-175, no tiene nada que ver con la Gibson 175, las diferencias son obvias, es mucho más parecida a la Gibson ES-350, con la que comparte talla y varias características.

Veamos qué nos ofrece esta impresionante rubia.

 

CÓMO ES

A pesar de su nombre, no sirvió de inspiración para diseñar a su hermanita X-170. Mientras que la Mini Manhattan mide 16’6 de culo y 6 cm. de fondo de caja, la Manhattan tiene 17″ y 8’5 cm, una “full size” a todos los efectos.

 

La tapa es laminada de abeto Adirondack (pícea de Canadá o eastern spruce), madera muy usada para tapas de guitarras acústicas. El laminado es de cuatro piezas de 1 mm. de grosor de la misma madera. Los aros y fondo son de arce laminado, sin flameado pero con una bonita veta.

Lacada con nitrocelulosa, el paso de los años la ha glorificado con un craquelado que le sienta muy bien. En la parte de atrás se puede ver la falta de nitro en el centro, donde alguien estuvo restregando la hebilla de su cinturón insistentemente durante mucho tiempo. La pose es la pose, pero ya se podía haber puesto tirantes el colega (coño).

Todo el cuerpo está bordeado con un binding simple de tres capas y las efes, pese a ser una guitarra con pocos adornos, van cubiertas por binding simple blanco, amarilleado con los años.

El golpeador es el clásico de Guild, escalonado estilo Art Decó , una de las señas de identidad de esta marca, y con el logo de Guild en el extremo inferior. El puente es de madera, aunque no es el original, es la única pieza que ha sido sustituida.

El cordal es metálico, de una pieza sin bisagra y es el clásico de Guild, en esta ocasión cromado y sin grabados en relieve. Lo llaman “cordal de arpa”.

Pasamos al mástil, todo el de caoba de Honduras con una fina tira central de arce. Siempre me han impactado los mástiles oscuros en guitarras claras, el contraste es fuerte y, a mí gusto, antiestético. Lo bueno de este mástil es que, al ser de una madera ligera, favorece el equilibrio de la guitarra, si fuese de arce pesaría mucho más, de hecho el peso de este guitarrón es de solamente 3’5 kg., prácticamente lo mismo que la X-170.

El ancho del mástil en el hueso es de 41’3 mm. (1 10/16″), algo menos de los normal en nuestros días pero una medida habitual en los setenta. No representa una diferencia muy grande y a mí no me supone ningún problema colocar mis gordos dedazos en los primeros trastes, la zona más estrecha.

Se nota que esta guitarra ha sido muy tocada por el desgaste que presenta la nitro del mástil, concretamente donde apoyamos el pulgar de la mano izquierda.

Evidentemente ha sido retrasteada, trabajo bastante bien hecho por cierto, y ahora los trastes están prácticamente nuevos. Los marcadores son en bloque y de nácar sintético. El diapasón es de palosanto y va cubierto por un binding muy fino blanco. Al final del diapasón hay un rebaje en el palosanto que le da un toque diferente.

Pala sin binding, con el elegante logo de Guild y su emblema coronado, inspirado en el dibujo de los paquetes de tabaco Chesterfield de la época en que se diseñó, según se cuenta. Resulta que Alfred Dron, fundador de Guild, era fumador de Chester y buscando inspiración para bosquejar la divisa que iban a llevar sus guitarras en la pala, allá por los años 50, se fijó en el paquete de tabaco que tenía sobre la mesa. Aunque esto no deja de ser una teoría especulativa,yo creo que hay cierto parecido incuestionable, como podéis ver claramente en este fotomontaje burdo que he hecho:

Las clavijas son unas funcionales Schaller M6, construidas especialmente para Guild y con la marca  de esta grabada. Han aguantado admirablemente el paso del tiempo y siguen funcionando como el primer día.

Viene con su estuche original hecho a medida y en bastante buen estado para los años que tiene. Le falta el logo de Guild, que iba pegado y se despegó en algún momento de su larga vida.

 

COMO SUENA

Si tenía mis dudas sobre adquirir esta guitarra por su gran tamaño, que siempre me resulta incómodo, cuando la oí sonar no lo pensé dos veces.

Viene con las clásicas pastillas HB1, de las cuales soy un fervoroso adorador, con imanes de alnico 5 y una salida moderada. También cuenta con tres tornillos para ajustar la altura y la inclinación, detalle importante que deberían llevar todas las humbuckers del mundo.

Las HB1 originales (no las de ahora) tienen la particularidad de no llevar cable para conectarla a los potenciómetros, sino que de la pastilla salen sus cablecitos que van soldados a  tres patillas metálicas, y el que la monte pues ya pone el cable.

En esta foto de una HB1 de mi X-170 se ven las tres patillas de la pastilla (se me ocurre un trabalenguas…).

Los controles son los clásicos más un original y práctico volumen maestro que nos permite hacer la mezcla que queramos de las dos pastillas y luego subir o bajar el volumen general sin variar dicha mezcla, aunque si solo usas la pastilla del mástil pues no te vale para nada.

Al conectar la X-175 a mi viejo Polytone, con graves, medios y agudos a la mitad y todos los controles de la guitarra abiertos a tope, el sonido que salió del ampli me dejó pasmado… pocas guitarras he oído sonar así. Los agudos, más que agudos parecen medios, gordos y potentes, no tenía que recurrir al control de tono de la guitarra, como tengo costumbre, para que sonara como yo quería. Y lo más fuerte es que aún no había tocado la ecualización del ampli, aún me quedaba margen para perfilar todavía más el sonido, aunque sencillamente no hacía falta tocar nada.
En graves y medios la guitarra tiene una claridad y definición apabullante, y cuerpo, mucho cuerpo. Tocando al mismo volumen que suelo tocar siempre en mi estudio, empezaron a vibrar elementos que nunca antes lo habían hecho, así que con esta tengo que tocar más flojito.
Aunque yo la uso prácticamente todo el tiempo con la humbucker del mástil, la combinación de las dos pastillas es bastante atractiva para rítmicas. La del puente no es nada chillona, de hecho me pareció agradable y cálida, recortándole un poco de tono, y muy válida para saturarla con un overdrive suave.

La prueba de fuego para cualquier guitarra es hacer una actuación entera con ella, así que me la llevé de bolo. Esa noche tocábamos en cuarteto con saxo tenor, contrabajo, batería y guitarra, en un local que ya conozco y que tiene una acústica bastante mala. Durante la prueba de sonido tuve problemas de bola de graves y falta de definición, pero lo solucioné bajando un punto el volumen, sencillamente. El volumen alto es el principal enemigo de estas guitarras tan grandes, y en recintos con mala acústica peor todavía. Con el cuerpo y la definición que tiene esta culona no era necesario ponerla al mismo volumen que uso habitualmente la X-170, ese fue el fallo, con algo menos de volumen estaba súper presente y llenaba todo, como un piano.

También he de decir que mostró una capacidad admirable de resistencia a la retroalimentación, algo que me sorprendió, y eso que yo ya iba mentalizado para lidiar con este tipo de problema, pero no, ni un acople en toda la noche.

CONCLUSIONES

Esta guitarra es sin duda de nivel profesional, se puede medir con la más legendaria de las archtop laminadas sin ningún tipo de complejos, de hecho ella ya forma parte de la leyenda. Es una buena alternativa a la Gibson ES350 pero por una tercera parte del costo de esta y en sonido no tiene nada que envidiarle.

Imprescindible probarla para saber si te encuentras a gusto con su tamaño y su mástil. Si has encontrado una, la has probado y estos dos elementos se ajustan a tus gustos, no lo pienses mucho, pocas guitarras hay que suenen como esta.

RESUMEN DE DATOS TÉCNICOS

  • Caja: 17″. Tapa abeto Adirondack laminado. Aros y fondo de arce laminado.
  • Ancho: 8’5 cm. (3 3/8″)
  • Mástil: Caoba de Honduras, de dos piezas, con tira central de arce.
  • Diapasón: Palosanto.
  • Escala: 24 3/4″
  • Radio: 12″
  • Clavijas: Schaller M6 con logo de Guild.
  • Trastes: 20 medium (no originales).
  • Pastillas: 2 Humbucker HB1.
  • Controles: 2 Volumen, 2 tono y un volumen general.
  • Puente: Flotante de palosanto (no original pero similar).
  • Peso: 3’5 Kg.

 

VÍDEO

Grabado con Polytone MiniBrute III y micro Sennheiser MD441. Tarjeta de sonido Audient ID22.
Sonido sin procesar. Audio en MP3, a 192 kbps.
Es aconsejable escucharlo con auriculares, si no tienes unos buenos altavoces en tu PC.

 

FOTILLOS

 

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Salud y bolos veraniegos!

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