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Guitarras de Jazz

Elegir archtop

enero 30, 2015

Guía para aclarar unos cuantos puntos sobre las guitarras de jazz, con el fin de adquirir una archtop buena, bonita y barata, dentro de lo posible.

Portada ELEGIR ARCHTOP

A raíz de empezar a escribir este blog, he recibido varios correos de guitarristas pidiéndome consejo para comprar tal o cual guitarra.
Superado el shock inicial y halagado sobremanera por eso de que alguien piense que yo entiendo de guitarras tanto como para pedirme consejo (allá vosotros), he decidido escribir esto, por si puede servir de ayuda a alguien a la hora de elegir una guitarra de caja.

Aquí vais a encontrar una guía genérica sobre características de las diferentes archtop, sin tocar el tema de las marcas y modelos, ya que este es un mundo tan vasto que prefiero no entrar en él, aunque va a resultar  inevitable citar algún modelo concreto, pero hay tantísimas guitarras!!

Antes de ir a una tienda a probar guitarras debemos tener claros una serie de factores, de no ser así es posible que salgamos de la tienda con un banjo tenor más contentos que unas castañuelas y convencidos de que es lo mejor para tocar jazz, que hay vendedores muy hábiles.

Para saber qué guitarra tenemos que elegir, primero debemos saber qué necesitamos y para llegar a ese punto de conocimiento debemos hacernos varias preguntas.

Vamos a tratar las partes más importante de la guitarra, como son la caja, el tipo de maderas de la caja, el diapasón y las pastillas. El resto de partes no afecta tanto al conjunto sonoro y depende más de los gustos, principalmente estéticos, de cada uno.

 

LO PRIMERO: ¿QUÉ GUITARRA NECESITO?

Si somos sinceros con nosotros mismos y nos dejamos de antojos, habremos dado un gran paso.

A menudo el instrumento del que nos encaprichamos no tiene nada que ver con el que realmente necesitamos. Débil es la carne!

La cuestión a plantearse es: ¿realmente la guitarra que me gusta es la que necesito?

En el caso de que estés decidido a comprar una guitarra de caja hueca, debes tener en cuenta que hay muchas diferencias entre unas y otras, a pesar de que a simple vista parezcan iguales. La principal diferencia que podemos encontrarnos es que el instrumento sea de maderas macizas o de maderas laminadas.

Si quieres una guitarra para tocar diferentes estilos, usar distorsión y otros efectos y que además pueda cumplir a la hora de tocar jazz, sin duda te interesa una guitarra semi-sólida (o semi-hueca, depende como se mire) tipo 335. Estas no son huecas del todo y tienen dentro de la caja un bloque central de madera, normalmente arce, que ayuda mucho a evitar los acoples y prácticamente los anula. Este bloque también le suma mucho sustain, cosa que en guitarras de caja totalmente hueca no se considera una ventaja.

Algunas de estas guitarras tipo 335 tienen la opción de convertir las pastillas dobles en simples. Esto las hace más polifacéticas todavía, cumpliendo sobradamente tanto en rítmicas ligeras para funk, como en solos jazzeros o bluseros con mucho cuerpo.

Hay otras archtop de caja estrecha y maderas laminadas que aguantan muy bien los efectos, sin llevar bloque central. Normalmente cuanto más estrecha sea la caja menos problemas de acoples tendremos.

Este tipo de guitarras, tanto las semi-sólidas como las de caja estrecha, son una opción muy interesante para el guitarrista indeciso que quiere tocar algo de jazz sin renunciar al sonido eléctrico. Pero si lo que busca es una archtop de verdad, esta se te va a quedar corta en dos días.

 

¿MADERA MACIZA O LAMINADA?

Dependiendo de nuestro presupuesto nos podremos o no plantear esta alternativa. La guitarras de maderas macizas son más caras que las de laminado, normalmente bastante más caras, aunque siempre hay excepciones.

Las archtop de maderas macizas son en su esencia guitarras acústicas con una pastilla y lo más normal es que esta esté fuera de la caja, para no tener que agujerear la tapa y no cargarla de peso, respetando así su cualidades acústicas. La madera más usada para las tapas es la pícea. El arce también se usa mucho, pero más en tapas laminadas.

Lo ideal es que solo lleve una pastilla flotante, pegada al golpeador o atornillada al mástil -hay pocos sitios más donde fijarla- y los potenciómetros de volumen y tono en el golpeador. Todo esto hace que el sonido acústico sea más rico y además suene con más volumen.

También hay algunas de maderas macizas con una o dos pastillas encastradas (metidas en la caja) y esto hace que suenen un poco diferente, con algo más de cuerpo, un sonido más parecido a las laminadas pero con más definición.

Hay algún caso raro con dos pastillas flotantes, como la Ibanez George Benson. Esta lleva dos pastillas flotantes pegadas al golpeador y el cuerpo de la guitarra es de laminado.

El principal problema es que cuanto mejor sea la acústica de la guitarra sin amplificar, más fácil será que se produzca el indeseable feedback o acople al amplificarla.

Otro inconveniente de esta guitarras es, como decía antes, el coste. Los materiales y la mano de obra, hacen que sean más caras. Suelen estar talladas a mano y son obras de arte únicas, eso tiene un precio. No obstante, las guitarras laminadas de alto nivel o marcas reconocidas, pueden ser tan caras como las talladas.

Las mejores archtop son de maderas macizas, esto es irrefutable (D’Aquisto, Benedetto, Buscarino, L5, Super 400, etc.), pero cuidado, puede ser que no nos interesen las cualidades de una de estas guitarras.

Las archtop de maderas laminadas son hoy en día las más populares.

Las archtop hechas con este tipo de madera, tienen un timbre diferente, menos rico en armónicos, con menos definición y con más medios. También tienen menos volumen y por consiguiente se acoplan menos, aunque esto no es una ciencia exacta y nos podemos llevar más de una sorpresa, tanto de volúmenes como de acoples. Cada guitarra es un mundo.

Hay muchos tipos diferentes de laminado, desde dos piezas en adelante. No he visto laminados de más de seis piezas, lo que no quiere decir que no existan. El laminado puede ser de la misma madera o de maderas diferentes combinadas.

Hay podéis ver diferentes tipos de laminado:

Laminado Samick EG-1935 Laminado Gretsch Laminado Gibson ES-175 Laminado Cort LCS-1

Lo más lógico en estas guitarras es que lleven las pastillas encastradas, y los potes de tono y volumen también. Realmente están pensadas para que tengan un buen sonido amplificadas y el tono que produzcan sin enchufar no es tan importante.

No tiene mucho sentido hacer una guitarra laminada con pastilla flotante, aunque haberlas haylas.

Muchos fabricantes de renombre usan laminado en guitarras caras, como Sadowsky que fabrica guitarras de maderas laminadas que superan los 4.000 euros.

 

TAMAÑO DE LA CAJA

Debemos tener en cuenta algo muy obvio pero que normalmente pasamos por alto. El tamaño de la guitarra debe ser proporcional al nuestro. Por ejemplo, a un guitarrista de 1’90 metros una guitarra de 18″ y 9 cm. de ancho de caja le puede venir bien, en cambio con una thinline de 15″ puede parecer que esté tocando un ukelele. Esa misma guitarra de 18″, a un guitarrista de 1’60 le puede entorpecer enormemente la labor de tocar. Conclusión: pruébate la guitarra antes de comprarla.

Las achtop más usadas son las de 16 y 17 pulgadas, y más raramente las de 15″ y 18″.

Esta medida hace referencia a la parte más ancha de la tapa, el culo, de ahí que se apode a las guitarras de caja como “culonas”.

Su grosor o profundidad es variable, desde los 4 o 5 cm. de una thinline hasta un máximo de  9 cm.

Ancho de caja 1

Ancho de caja 2

En archtop de maderas macizas no es aconsejable que supere los 7 cm. de ancho, ya que nuestra guitarra se puede convertir en una intratable máquina de producir acoples.

Si vamos a tocar jazz clásico sin efectos y en un contexto de trío o cuarteto, nos podemos permitir el lujo de usar una guitarra maciza de caja grande y profunda, porque no tocaremos con mucho volumen. Además el contrabajista tiene el mismo problema de volumen y acoples que nosotros.

Si buscamos el sonido más acústico posible, es preferible que la guitarra no tenga cutaway, este siempre resta volumen y armónicos. También aporta comodidad a la hora de acceder al registro más alto, pero no se puede tener todo, hay que elegir.

Diferentes cutaways

Para tocar en un entorno más fusionero son más prácticas y dóciles las guitarras con poco ancho de caja. En este estilo los bajistas suelen usar bajo eléctrico y los baterías son más contundentes, por tanto el volumen general es más alto. Además en este contexto siempre se usan más efectos y estas guitarras los admiten mejor.

 

PASTILLAS

Las pastillas que se suele ver actualmente con más frecuencia en las archtop son las humbucker o de doble bobina. Se empezaron a usar por los años 50 y desde entonces se han convertido en la referencia sonora del jazz guitarristico.

Se suelen montar principalmente con imanes de alnico II y alnico V, aunque hay varios alnico más que también se usan. La palabra alnico hace referencia a los tres metales que componen el imán, AL de aluminio, NI de níquel y Co de cobalto.

El alnico II lo llevan las archifamosas humbuckers Gibson Classic 57, que podemos encontrar igual en una Les Paul que en una L5. Su sonido es oscuro y con buenos medios, tienen mucho cuerpo.
Las de alnico V son las más usadas, sobre todo en guitarras sólidas. Suelen tener unos agudos más vivos y también es normal encontrarlas en archtop, aunque a veces esos agudos pueden ser un problema.

En líneas generales, con más o menos agudos, las humbuckers son pastillas que dan un sonido redondo y consistente.

Las otras pastillas que más se ven en las archtop son las mini humbuckers. Se suelen montar fuera de la caja, como pastilla flotante.

Estas están a medio camino entre una humbucker y una P90 y son un poco más pequeñas que una humbucker, como se puede deducir por su nombre. No producen tantos graves como las humbucker, los medios son más nítidos y los agudos con menos cuerpo, aunque esto depende mucho del fabricante.

Tuve una Les Paul Deluxe del 78 que llevaba sus mini humbuckers originales y solo puedo hablar bien de esta guitarra. Principalmente la pastilla del mástil tenía un sonidazo impresionante. Valía para cualquier estilo y si oías una grabación tocando jazz con esa guitarra no te podías imaginar que era una Les Paul. A pesar de todo eso la vendí, aún no sé muy bien porqué… bueno si, para comprar otra, como decía antes, débil es la carne.

Mini Humbucker

Las P-90 no se ven mucho últimamente en guitarras de jazz, si bien antes de llevar humbuckers era la pastilla que más se usaba en archtop.

La P-90 es una pastilla de bobina simple con más bobinado del normal. Con esto se consigue la definición de una single y casi el cuerpo de una humbucker, lo mejor de cada casa. El problemilla que tienen estas pastillas es que, al ser singles, tienen un pequeño ruido de fondo que puede llegar a ser molesto si tocamos en ambientes muy silenciosos, aunque algunos fabricantes ya han subsanado este problema.
De todas formas, pese al ruidillo, las guitarras que he probado con P-90 me han gustado mucho, tanto que la próxima guitarra que compre llevará estas pastillas. Os aconsejo probarlas, una buena P-90 no tienen nada que envidiar a una humbucker, ni de cuerpo ni de tono.

Unas guitarras a la que le sienta especialmente bien las P90 son las tipo 335, escuchar a Grant Green y lo oiréis.

La última pastilla a tratar es precisamente la primera que se usó en jazz.

La hizo famosa Charlie Christian, el primer guitarra solista de la historia del jazz, con una Gibson ES-150 allá por los años 30, y es conocida ahora como “Charlie Christian pickup” (CC).

Hasta entonces nuestro instrumento no tenía el volumen suficiente para que se le oyera en una big band, que era donde tocaban los guitarristas, pero solamente rítmicas y con guitarrones como armarios con cuerdas de calibres desconocidos para nosotros. Todo eso para que se les escuchara al rasguear. Qué triste, tocando jazz y sin poder hacer solos!

Al poderse amplificar la guitarra, empezó a tener voz solista. Un paso de gigante para la historia de la guitarra y un paso atrás para la música, que diría algún amigo mío que toca el pito.

Esta pastilla es single y produce un sonido muy natural, respetando el timbre de la guitarra. La original tiene un aparatoso sistema de montaje, para instalarla hay que hacer agujeros extras en la tapa. Afortunadamente ya se fabrica en otros formatos.

He tenido la suerte de probarla en un mueble excepcional, una Gibson L5 del 58 ni más ni menos. El sonido que salía del amplificador era exactamente el mismo que salía de la guitarra. Si bajabas el volumen bastante, no se notaba que estaba enchufada hasta que lo bajabas del todo y entonces caías en la cuenta de que habías estado sonando por un amplificador. Sencillamente espectacular. Seguramente el mueble de la L5 también aportaba algo.

Varios fabricantes de reconocido prestigio hacen réplicas de las antiguas C.C.

Jason Lollar las fabrica en todo tipo de formato, para poder adaptarla a cualquier guitarra y sus pastillas son famosas por la calidad. También Seymour Duncan hace réplicas personalizadas, pero cuestan entre 325 y 425 dólares cada una.
Los que se llevan la palma son CCPickups, unos pequeños fabricantes ingleses que se dedican sola y exclusivamente a hacer estas réplicas exactas de las de los años 30.

Os dejo el enlace de CCPickups por si queréis comprar una C.C o simplemente curiosear.

http://www.ccpickups.co.uk/

 

DIAPASÓN

Esta es una parte de la guitarra a la que no le prestamos mucha atención, pero tiene una gran repercusión en el sonido del instrumento.

Las maderas más usadas para los diapasones de las archtop son el palosanto y el ébano.

Por sistema todos preferimos un diapasón de ébano a uno de palosanto, al ser una madera más cara se supone que es mejor, pero no tiene porqué ser así.

El ébano va a añadir un toque brillante y dinámico al sonido del instrumento, mientras que el palosanto aportará un matiz cálido y más dulce.

Unas pastillas que tiendan a sonar chillonas o estridentes, se verán favorecidas por un diapasón de palosanto, en cambio a las pastillas que suenan oscuras o poco definidas, un diapasón de ébano les sentará mejor, aunque tampoco podemos esperar milagros si las pastillas son malas.

Como resulta infinitamente más fácil cambiar de pastillas que de diapasón, estos detalles deberemos tenerlos en cuenta a la hora de adquirir una guitarra o cuando no estemos satisfechos con nuestro sonido y decidamos cambiar las pastillas.

 

Recientemente, leyendo una entrevista que le hicieron en la estupenda revista digital cutaway  al mismísimo Roger Sadowsky, este hablaba de la importancia de la madera del diapasón, llegando a afirmar que en las guitarras eléctricas sólidas afecta más al sonido que el tipo de madera del cuerpo (!!).

Si lo dijera otro parecería un disparate, pero si lo dice Sadowsky, el constructor de la guitarra que usaba Jim Hall, es para tomárselo en serio. También es cierto en guitarras con caja de resonancia, las maderas que se utilicen para la caja tienen más protagonismo que en sólidas.

Dejo enlace a Cutaway nº 44, donde está la entrevista a Sadowky: http://www.cutawayguitarmagazine.com/revistas/revista-numero-44/

 

PARA TERMINAR

No conviene olvidar que el 90% del sonido está en las manos del guitarrista.

 

Salud (y bolos).

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Comentarios (16)

Gracias por el artículo, siempre es un placer leerte. ¡Ya sólo nos falta el dinero para elegir la guitarra!

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Gracias a ti en todo caso, por pasarte por aquí.

Un saludo.

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me quedo con la última frase. Es cierto que un instrumento ha de tener unos mínimos para poder tocarlo con comodidad, pero la realidad (al menos en mi caso) es que todas las guitarras que tengo sin excepción sobrepasan de lejos mis capacidades. Una simple Epiphone sheraton hecha en China y con unas buenas cuerdas y un ajuste decente es más que suficiente para sonar a gloria. Por supuesto tocar con una Gibson 175 es un placer en si mismo, pero también conozco gente que tiene esas joyas y no les luce nada. Sobre las pastillas, encuentro especialmente agradable el sonido de las P90. No he tenido la suerte de probar las CC, pero salvo por el precio tienen una pinta increíble. El post va de archtop, pero últimamente veo un resurgir de las Telecaster Thinline. No hay más que escuchar a Ed Bickert para disfrutar de ese sonido. Otra cosa muy importante que no se menciona aquí y creo que es fundamental es la anchura del diapasón, sobre todo por la cejilla; para los que tenemos dedos como plátanos, un mástil estrecho es un problema muy serio. Luego está el grosor y forma del mástil. Creo que esto es menos relevante si tienes manos grandes, pues acabas adaptándote con facilidad incluso a mástiles gordos, pero si tienes las manos pequeñas esto puede ser una tortura. Resumiendo: efectivamente nada es comparable a un guitarrón de caja grandota tocando a un volumen donde suena la guitarra y el ampli a la vez, pero una de las cosas que hacen que la guitarra sea un instrumento tan adictivo (a pesar de lo terriblemente ingrato que es), es precisamente la posibilidad de hacer tu propio sonido y ESO es lo que hay que buscar.
saludos

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Hola Valentin.

La verdad es que he tenido que ir acotando y centrándome en lo que he considerado más importante, de no haberlo hecho habría tenido que escribir esta “guía” en dos partes.
Cosas como el ancho del diapasón no afectan directamente al sonido del instrumento, por eso no he tocado ese tema. Digo que no afecta directamente, pero desde luego, si tocas con un diapasón en el que estés incómodo por ser demasiado ancho o demasiado estrecho, si que va a afectar indirectamente al sonido porque vas a tocar peor.

El tema de las telecaster para tocar jazz siempre me ha llamado la atención. Sinceramente, creo que Ed Bickert es el que sonaba a jazz y es una muestra de que se puede tocar jazz con cualquier cosa, incluso con una telecaster 🙂
Hace unos años conocí en Suecia a un guitarrista muy respetado allí, Rune Gustafson, y absolutamente desconocido en España, esta España nuestra. Este señor ya era mayor y a lo largo de su carrera había tocado con diferentes y muy buenas guitarras de caja.
Lo conocí en una jam sesion y su actual guitarra, la que usaba para todo, conciertos incluidos, era una Ibanez imitación de Les Paul. Aquí tocaba con ella un tema de ese jazz tan aséptico que hacen los nórdicos:

Pero siempre es un placer tocar una buena archtop y a veces, con solo mirarla, es suficiente. Qué le vamos a hacer!

Un saludo.

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este caso (y me imagino que los de las telecaster) puede ser por un tema de comodidad; las guitarras sin caja son más cómodas de transportar y para un músico que viaje mucho o que ya esté mayor y no quiera andar cargardo armarios es una buena opción. También puede tener que ver simplemente que este hombre ha encontrado la guitarra con la que se siente más cómodo sin más. Hace tiempo pude tocar en casa de un amigo rockero una Yamaha SG, como las de Santana; incluso con las cuerdas 0.10 que llevaba, no me costó mucho sacarle un sonido totalmente jazzero, eso sí, pesaba como un muerto, para eso te quedas con una de caja.
Volviendo al tema central, el sonido está en el músico, su forma de entender la música y su técnica. Otro buen ejemplo de que no hace falta una guitarra de a millón es Sylvain Luc, que toca con las Godin 5th avenue. Yo tuve una de las primeras (no llegó a 500 euros nueva), tienen una p90 que suena muy bien y la guitarra se deja tocar estupendamente. No tienen unos acabados ni materiales especiales pero suenan bien y son cómodas y bonitas. Si le valen a Sylvain, por qué no al resto?

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Y Rosenwinkel con una Epiphone Sheraton… así que uno pierde la fe.

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bueno, yo tengo una sheraton II japonesa del 83 (matsumoku) y no la cambiaría por una gibson 335 de las de ahora (cuestiones sentimentales aparte ya que fue mi primera guitarra buena que compré de chaval con grandes esfuerzos), es la más cómoda y rápida de todas mis guitarras con diferencia. pero sí, un amiguete tiene una sheraton de las chinas de ahora y aunque pesa muchísimo menos y los acabados no son tan buenos, se toca fenomenal y como él tiene buena mano le suena a gloria, pues eso, como diría alguno, menos enredar en los foros en busca del santo grial y más echarle horas 🙂

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Quería preguntarte sobre varias guitarras de precio muy contenido, por ver si las habías probado:

– Gretsch G100CE.
– Las nuevas Guild reissue. En especial la X-175
En otro plano de precios:
– Gretsch 6125 anniversary.

Gracias.

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De esas guitarras solo he probado la G100CE y me gustó bastante. No es una Gretsch como las demás, esta está más
enfocada al jazz, no suena tan brillante.

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Habría que tener en cuenta las guitarras sin cutaway como la mítica es-150 que tocaba Charlie Christian o la ES-125 que toca tan magistralmente Martin Van Iterson (¿Qué les darán de comer en Los Países Bajos para que haya tan buenos guitarristas de manouche y de jazz?).
Si tuvieras un amigo con una Es-125, creo que sería una revisión muy interesante. Godin tuvo una idea genial al sacar la línea kingpin también sin cutaway (¿Hay una palabra castellana para cutaway? y aunque he visto opiniones de todo tipo, la mayoría hablan bien de ellas.

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Tengo una peerless imperial y me trae de cabeza el tema de los acoples. Le cambié la pastilla, (ahora tiene una Lollar Johnny Smith) pensando que evitaría los acoples. Resulta que hay notas que se acoplan en un ampli y en otro no, o notas que no se acoplan en un amplia y si en otro. ¿Me podrías aconsejar algo efectivo para eliminar o al menos minimizar al máximo los acoples? O tengo que resignarme y vivir con esa cruz. Muchas gracias y enhorabuena por tu fantástico blog.

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Hola Emilio.

Antes de colocar artilugios electrónicos entre la guitarra y el ampli prueba estas opciones:

1ª.- Coloca el amplificador siempre a tu izquierda (si eres zurdo a tu derecha) y lo más alejado posible, pero que te puedas oír bien. Que el sonido no dé directamente en la caja.

2ª.- Prueba a tapar las “efes”. Lo puedes hacer con cinta adhesiva trasparente, tapa efes hechos a medida o dos tacos de goma espuma metidos en la caja (pintados de negro para que no se vean mucho). Esto cambiará el sonido de la guitarra pero no drásticamente.

3ª.- Aunque es una obviedad te lo digo, usa el volumen justito y necesario, no más. Si tocas con contrabajista el también tendrá ese problema, así que poneros de acuerdo en buscar un tope de volumen.

Si a pesar de eso se sigue acoplando siempre puedes recurrir a un ecualizador gráfico mono que tenga muchos cortes de banda. Las frecuencias que suelen dar problemas son los 128 Hz y 280-300 Hz.
Otro cacharro que se usa para eliminar acoples, sobre todo lo usan con micrófonos, es el FEEDBACK DESTROYER de Behringer. Este encuentra automáticamente las frecuencias que se acoplan y las baja hasta que no molesten.

Yo también tenía ese problema con mi Jaén Odeón y opté por tocar más bajito y recolocar el amplificador, antes que meter elementos extraños entre la cadena guitarra-ampli, que siempre desvirtúan el sonido y además hay que cargar con ellos.

Un saludo y suerte con tus acoples.

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Hola estoy entrando un poco en el mundo del Jazz, soy zurdo he tenido la oportunidad de comprar una epiphone casino de ocasion, bien de precio y quisiera saber que opciones son las mejores en p-90 para este estilo, me refiero que supongo que hay p-90 y p-90, esta guitarra solo la quiero para hacer jazz buscando ese sonido vintage, gracias

Responder

Hola y bienvenido.

Las mejores P90 que he probado son las Lollar, o al menos las que más me han gustado. No son especialmente caras comparadas con otras pastillas de la misma marca y creo que valen la pena.

Saludos.

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Hola,
He leido muchas veces esta página, y me lanzo a dejar aquí mi pregunta por si alguien lo sabe responder.
Tengo una Archtop de maderas macizas, se trata de una Eastman AR680, y es mi primera guitarra totalmente hueca. Tiene la peculiaridad de que salvo la tapa de pícea, el resto es caoba, y la pastilla doble va encastrada. Tengo la sensación de su sonido no se distingue lo suficiente cuando toco en grupo y, menos cuando los compeñeros tocan más fuerte (Piano de pared, bajo, batería). ¿Es esto por el tipo de guitarra? ¿Es normal que este tipo de sonido tan acústico se “pierda” tocando en grupo? ¿Podrá remediarse cambiando la pastilla?

Responder

Hola Jorge.
Gracias por seguir el blog.

Yo probaría a poner el amplificador en alto (50 cm. más o menos) y a tu izquierda, ahí es donde menos se acopla. Después sube el volumen hasta que te oigas en condiciones.
Según el tipo de guitarra pues tienes que subir más o menos para que se te escuche bien en la mezcla, pero vamos, pocos secretos tiene que se te oiga bien en la mezcla en un cuarteto, es sencillamente una cuestión de volumen, creo yo.
Sube el volumen sin miedo que si molestas ya te dirán que lo bajes.

Un saludo y bienvenido.

Responder
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